Blog personal con aportaciones a la traducción de poesía y a la poesía en general.
Tuesday, March 01, 2011
Joan Margarit
Acabo de llegar de un recital de Joan Margarit. Me enteré de casualidad esta mañana en la prensa, ha sido suerte, bueno, ha sido de purita chorra y ¡cómo me alegro de haber ido!. El recital ha sido muy bueno, pero creo que el coloquio de después ha superado con creces el recital. Es un gran poeta, pero es un gran orador también, además de haber sido arquitecto. Un viejo interesantísimo, aunque rebosante de melancolía, lluvia y tristeza. Me han encantado tres cosas que han sido como otros otros tres poemas: Las tres me han gustado porque nunca me había dado cuenta de ellas. La primera: que la poesía se parece a la música en que el poeta es el compositor, el poema es la partitura, y el lector no es la audiencia, sino que es el intérprete, es el músico que pone en el poema sus emociones, su vida, sus experiencias para que nunca un poema sea igual. Yo creo que por eso hay tan pocos lectores de poesía y por qué todos o casi todos queremos también escribir poesía. La segunda cosa es que la cultura es como una gran catedral llena de naves, arcos, rosetas, relieves, cuadros, pináculos, bóvedas, etc. Pero lo poesía es diferente a las demás artes pues lo que le interesa a ella es la cripta, donde nadie quiere ir, allá abajo, a la profundidad oscura y temida, pero sin la cual no existiría la catedral. También ha dicho que la poesía no es literatura y eso ya se lo había oído a Gamoneda. Éste decía que la literatura es ficción, pero la poesía es la misma vida, no se puede inventar, no es ficticia. Margarit no ha explicado muy bien por qué, sencillamente dice que todas las novelas del mundo no tienen nada que ver con un poema. Quizás tenga razón. La poesía es otra cosa, ni mejor ni peor, sólo distinta y requiere más esfuerzo de hacer y de entender. Se parece más, dice, a un razonamiento matemático que al Quijote. Bonito, ¿no?
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